El cáncer es la epidemia de nuestros días. Uno de cada tres españoles/as desarrollará un cáncer a lo largo de su vida, pero lo que muchas veces se ignora es que una parte de estos cánceres tienen su origen en el trabajo.


TRABAJAR, NO DEBE NI PUEDE SUPONER UN RIESGO PARA TU SEGURIDAD Y SALUD

Esta falta de reconocimiento causal provoca que solo una pequeña parte de recursos destinados a combatir el cáncer en la sociedad se destine a la prevención del riesgo por exposición a cancerígenos en los centros de trabajo, pueslas causas laborales y medioambientales del cáncer están relegadas a un segundo término. Las campañas preventivas públicas ponen el énfasis en factores de riesgo individuales y se lanzan mensajes como “no fumes”, “no bebas”, “come sano”, “haz ejercicio”, olvidando que las condiciones de trabajo son las responsables de al menos 10.000 casos nuevos anuales de cáncer en España, siendo la primera causa de muerte en el trabajo. Sin embargo, siguen permaneciendo ocultos y sólo se han declarado 50 casos de cáncer laboral en 2017 y 27 casos en 2018….

Algunos datos: • Por cáncer laboral mueren más personas que las que mueren por accidentes de trabajo y accidentes de tráfico juntas. • Según la OIT cada año mueren más de 600.000 personas por cáncer laboral: una cada 52 segundos por cáncer laboral. • Entre el 4 y el 10% de todos los canceres son debidos a exposiciones laborales (Considerando sólo a los trabajadores/as expuestos el porcentaje sube hasta un 25- 30%) • No existen registros, pero según la única estimación disponible la cuarta parte de los trabajadores/as están expuestos en España a agentes cancerígenos. Existen numerosas razones para intervenir: • En primer lugar el cálculo del 4-10 es una cifra media para toda la población, incluidas las personas no expuestas, pero entre las personas realmente expuestas a los cancerígenos laborales, la proporción de tumores profesionales es mucho mayor y puede llegar hasta un 25-30%. • Las exposiciones profesionales son peligros evitables a los que los individuos se exponen de forma no voluntaria. Nadie tiene por qué aceptar un mayor riesgo de cáncer en el trabajo, especialmente si la causa es conocida. • Los cánceres profesionales pueden evitarse mediante la adopción de las medidas preventivas adecuadas.